Música, emociones y salud

 

Si bien vivimos sumidos en el día a día en el mar de la mente, en nuestros pensamientos, creencias, interpretaciones del mundo, uno de los grandes motores internos que condicionan nuestras decisiones y nos impulsan a actuar son las emociones. La alegría, la tristeza, el miedo, el enfado, entre otras, impregnan cada una de nuestras sensaciones y actos a lo largo de toda nuestra vida. En los últimos 30 años se ha logrado en avance importante en el conocimiento de su base biológica, que está permitiendo que nos podamos comprender en mayor medida como seres humanos.

Si bien la mayor parte de enfoques en el ámbito del desarrollo personal y la terapia se han centrado en la modificación de las conductas y las creencias, creo que es preciso reconocer la importancia de reconocer nuestras propias emociones para aprender a aceptarlas, sentirlas plenamente y así lograr comprender mejor a nuestra esencia.

La música está íntimamente ligada a la especie humana. Es un fenómeno que "nos mueve" de forma profunda y que ha sido empleada en todas las culturas desde los orígenes de la humanidad para fomentar la conexión con uno mismo, estimular el sentido de pertenencia al grupo y acompañar a experiencias ligadas a la sanación. En la segunda mitad del siglo XX, apareció la Musicoterapia como disciplina científica reconocida a nivel internacional, con diversas corrientes y modelos que buscan aplicar la música con fines terapéuticos y de crecimiento personal. Actualmente, nuestro país cuenta con un número cada vez mayor de profesionales formados de forma reglada en esta disciplina, que comienza a aplicarse de forma más habitual en escuelas, centros geriátricos y de atención sociosanitaria, así como hospitales y otros centros sanitarios.

En esta sección quiero compartir artículos propios de actualización y reflexión sobre la musicoterapia y otros aspectos de la salud.

 

¿Quieres conocer más sobre la importancia de las emociones y la musicoterapia?